Por qué la serie empieza en 2019-2020
El censo escolar que levanta la Secretaría de Educación Pública, conocido como Formato 911, publica su microdato en datos abiertos a partir del ciclo 2019-2020. Antes de ese ciclo no está disponible al nivel de desagregación que permite calcular por municipio y por escuela.
De modo que la ventana de este texto son seis ciclos, no una década, y ese arranque no es una elección editorial: es donde empieza la fuente. La ventana incluye la pandemia, que en la serie aparece como un corte y no como un año más.
Las tres razones mejoraron
Entre 2019-2020 y 2024-2025 el estado pasó de 25.23 a 23.46 alumnos por aula [derivado]. Las otras dos razones se movieron en la misma dirección: alumnos por docente de 22.08 a 20.54, y alumnos por grupo de 27.26 a 25.65 [derivado].
En la comparación nacional, Quintana Roo pasó del tercer al quinto lugar en alumnos por aula, es decir que se alejó del extremo más congestionado de las 32 entidades [derivado].
La Secretaría de Educación Pública no publica estas tres razones como indicador. Se construyeron para este trabajo a partir del microdato del censo escolar.
La mejora tiene dos motores y solo uno es infraestructura
Una razón mejora si crece el denominador o si cae el numerador. Aquí ocurrieron las dos cosas. Las aulas y los docentes crecieron 4.2 por ciento en el periodo. La matrícula cayó 3.1 [derivado].
La mejora en alumnos por aula es de 1.77 puntos. Descompuesta, 1.03 puntos corresponden al aumento de aulas y 0.78 a la caída de matrícula, o sea 58 y 44 por ciento del total [derivado]. Los dos porcentajes suman más de cien porque los efectos se traslapan.
Cerca de la mitad de la mejora, entonces, no viene de que haya más lugares sino de que hay menos alumnos que atender. La capacidad instalada aumentó y la matrícula se contrajo, al mismo tiempo.
Dos municipios crecieron más en población escolar que en aulas
De los once municipios, dos tuvieron crecimiento de población en edad escolar por encima de su crecimiento de aulas: Solidaridad, con 19.5 por ciento contra 10.7, y Benito Juárez, con 5.4 contra 4.6 [derivado]. La brecha de Solidaridad es de 8.9 puntos y la de Benito Juárez de 0.8, que cabe dentro del margen que abre el supuesto de partición por edad declarado más abajo, en los huecos. Solidaridad es el único con una brecha por encima de ese margen.
Tulum hizo lo contrario. Sus aulas crecieron 28.3 por ciento en el periodo, el mayor incremento del estado y más del doble del segundo lugar [derivado].
Los dos son municipios del corredor turístico y se comportaron de forma opuesta.
Las delimitaciones municipales son comparables en toda la ventana: no se creó ningún municipio en Quintana Roo entre 2019 y 2025, y las claves empatan una a una entre la fuente educativa y la de población.
Una nota sobre el nombre. El municipio de Solidaridad pasó a denominarse Playa del Carmen por una reforma a la Constitución del Estado aprobada en la sesión del Congreso local del 19 de marzo de 2025. Las cuatro fuentes federales utilizadas en este trabajo, el censo escolar, las proyecciones de población, el catálogo de centros de trabajo y el censo de 2020, conservan la denominación anterior en todos sus registros. Quien busque el municipio por su nombre actual no lo encuentra en ninguna de ellas. Playa del Carmen sí aparece en el censo de 2020, pero como localidad dentro del municipio.
El corte de la pandemia no fue una caída general
Los ciclos 2020-2021 y 2021-2022 no muestran una contracción pareja. Muestran un cambio de composición.
En el primero de esos dos ciclos, el sostenimiento privado perdió 24.9 por ciento de su matrícula, unos 12,134 alumnos. El público, en el mismo ciclo, ganó 1.4 por ciento, unos 4,151 [derivado].
Las dos cifras no se cancelan. De los alumnos que salieron del sistema privado, cerca de un tercio aparece en el público. Los otros dos tercios no aparecen en ninguno de los dos.
Dos lecturas de esa salida
Los alumnos que dejaron de aparecer admiten al menos dos explicaciones, y conviene declarar las dos.
La primera es que dejaron de estar inscritos sin salir del estado. La segunda es que salieron del estado, y en ese caso no dejaron la escuela: la cambiaron de entidad.
Lo que sí se puede decir de la caída es cómo se repartió entre niveles. En la ventana completa, preescolar perdió 14.5 por ciento de su matrícula y primaria 3.4: la caída de preescolar es más de cuatro veces más profunda en términos relativos [derivado].
Con esta fuente las dos explicaciones no se separan. El censo escolar registra a quien está inscrito en el estado, no a quien se fue ni a dónde. Y las proyecciones de población disponibles para esos años están ancladas al Censo de 2020, levantado en marzo de ese año, de modo que no registran movimientos migratorios posteriores. Queda como hueco declarado.
Preescolar, cinco años después
La caída del periodo se reparte de forma muy desigual entre los cuatro niveles de educación básica. Entre 2019-2020 y 2024-2025, preescolar perdió 14.5 por ciento de su matrícula, primaria 3.4 por ciento e inicial 5.6. Secundaria, en cambio, creció 5.6 por ciento [derivado].
Preescolar es además el único nivel cuya caída no se ha revertido. Tocó fondo en el ciclo 2021-2022, rebotó en 2022-2023 y volvió a bajar los dos ciclos siguientes [derivado].
La educación preescolar es obligatoria en sus tres grados. Por qué su matrícula no ha vuelto al nivel previo no se establece con esta fuente.
La misma aula puede estar contada más de una vez
El nivel absoluto de alumnos por aula no se cita aquí como cifra dura.
La variable de aulas del censo escolar se contrastó contra el catálogo de centros de trabajo, que identifica el inmueble donde vive cada escuela, y el resultado quedó empatado. En cerca del 63 por ciento de los inmuebles con más de una escuela, todas declaran el mismo número de aulas, lo que apunta a que una misma aula física está contada más de una vez. En el 37 por ciento restante declaran números distintos, lo que apunta a aulas propias de cada plantel [derivado].
Bajo esos dos supuestos, el nivel real se ubica entre 23.5 y 31.3 alumnos por aula en el ciclo 2024-2025.
Lo que sí se sostiene es la dirección del cambio y la posición relativa del estado, porque el mismo criterio se aplica a los seis ciclos y a las 32 entidades. El nivel puntual, no.