El máximo histórico del aeropuerto de Cancún fue 2023, con 32,750,413 pasajeros (hecho verificable, workbook oficial de tráfico de pasajeros de ASUR). Desde entonces lleva dos años consecutivos a la baja, y el primer semestre de 2026 va camino al tercero.
| Año | Pasajeros | Variación anual | Contra 2019 |
|---|---|---|---|
| 2019 | 25,481,989 | ||
| 2020 | 12,259,148 | −51.9% | −51.9% |
| 2021 | 22,318,467 | +82.1% | −12.4% |
| 2022 | 30,342,961 | +36.0% | +19.1% |
| 2023 | 32,750,413 | +7.9% | +28.5% |
| 2024 | 30,411,520 | −7.1% | +19.3% |
| 2025 | 29,345,538 | −3.5% | +15.2% |
| 2026 (ene a jun) | 14,757,599 | −4.7% |
Fuente: ASUR, cálculo propio.
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La mitad de la primera caída se mudó 60 kilómetros al sur
La caída más fuerte de la serie es la de 2024: Cancún perdió 2,338,893 pasajeros contra 2023. En diciembre de 2023, a mitad de esa historia, abrió el Aeropuerto Internacional de Tulum.
Su primer año completo movió 1,237,248 pasajeros (hecho verificable, datos oficiales mensuales de la Agencia Federal de Aviación Civil). Puesto contra lo que perdió Cancún ese mismo año, el aeropuerto nuevo explica el 51% de la caída (cálculo directo sobre ambas series oficiales). No fue demanda que desapareció: fue demanda que aterrizó en otra pista.
| Año | Cancún | Tulum | Región | Variación región |
|---|---|---|---|---|
| 2023 | 32,750,413 | 39,768 | 32,790,181 | |
| 2024 | 30,411,520 | 1,237,248 | 31,648,768 | −3.5% |
| 2025 | 29,345,538 | 1,248,645 | 30,594,183 | −3.3% |
Fuentes: ASUR (Cancún) y AFAC (Tulum), cálculo propio.
Cancún solo cayó 7.1% en 2024. La región cayó 3.5%. La mitad de esa primera caída fue redistribución, no pérdida.
En 2025, Tulum sumó apenas 11,397 pasajeros contra su año anterior, o sea que explica el 1% de la caída de Cancún de ese año (cálculo directo sobre ambas series). El aeropuerto nuevo dejó de crecer, y a partir de ahí lo que Cancún pierde ya no aparece del otro lado. Esa caída sí es real.
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Tulum representa 4.0% del tráfico aéreo regional (cálculo directo sobre ambas series). Movió lo suficiente para explicar la mitad de un año malo de Cancún, y sigue siendo una astilla al lado de la terminal principal.
Y 2023 no fue una burbuja
Entre 2015 y 2019, antes de cualquier pandemia, Cancún crecía a una tasa anual compuesta de 6.79% (cálculo directo sobre la serie oficial). Proyectando ese ritmo desde 2019, sin covid de por medio, 2023 habría cerrado alrededor de 33.1 millones de pasajeros. El dato real fue 32.75 millones: 1.2% por debajo de su propia tendencia histórica (cálculo propio, ejercicio contrafactual).
2023 no fue un exceso. Fue el tráfico volviendo a donde ya iba. Un mercado que corrige un exceso está sanando. Un mercado que estaba en tendencia y empieza a caer está haciendo algo distinto.
Cuando ya no hay a quién culpar
Cancún acumula 14,757,599 pasajeros de enero a junio, 4.7% menos que el mismo periodo de 2025 (hecho verificable, misma fuente). Y la caída no se estabiliza, se profundiza mes con mes: enero −1.0%, febrero +0.4%, marzo −4.6%, abril −4.3%, mayo −8.1% y junio −11.5% (cálculo directo sobre la serie oficial).
Junio también cruzó un umbral que llevaba años intacto. El argumento tranquilizador de todo este ciclo ha sido que Cancún sigue muy por encima de sus niveles previos a la pandemia, y en el acumulado sigue siendo cierto. Pero el margen se agota: enero de 2026 estuvo 24.9% arriba de enero de 2019, y junio de 2026 cerró 3.2% abajo de junio de 2019 (cálculo directo sobre la serie oficial). Por primera vez, un mes de Cancún queda por debajo de su equivalente prepandemia.
Tulum tampoco está absorbiendo nada ya. Su tráfico internacional pasó de 93,786 pasajeros en enero de 2025 a 22,566 en septiembre del mismo año (hecho verificable, datos mensuales de AFAC), en línea con las rutas internacionales que la terminal fue perdiendo. De enero a mayo de 2026 acumula 423,837 pasajeros. Los dos aeropuertos de la Riviera Maya caen al mismo tiempo, y ese es el dato que ninguna explicación de redistribución alcanza a cubrir.
Si el segundo semestre se comporta como el primero, Cancún cerraría 2026 cerca de 28 millones de pasajeros (cálculo propio, escenario que proyecta el ritmo observado de enero a junio sobre el resto del año; no es un pronóstico y no incorpora estacionalidad, capacidad aérea ni eventos). Sería el tercer año consecutivo de descenso.
No es crisis. Es otro tamaño de mercado.
Aun en ese escenario, 2026 cerraría alrededor de 9.8% por encima de 2019 (cálculo propio). Cancún sigue moviendo más pasajeros que antes de la pandemia y sigue siendo, por mucho, la principal puerta de entrada del Caribe mexicano. Un mercado que pierde 10% desde un máximo histórico no está en crisis.
La explicación dominante de este verano ha sido coyuntural: sargazo récord y un Mundial que no detonó demanda en la región. Ambos factores son reales y están documentados. Pero la caída no empezó este verano. La primera mitad fue redistribución hacia Tulum en 2024, y desde 2025, con Tulum ya estancado, es descenso propio. El sargazo y el Mundial llegaron a acelerar una tendencia que ya llevaba dos años corriendo.
Un mal verano se aguanta esperando. Un ciclo de tres años a la baja, sobre un mercado que venía creciendo casi 7% anual antes de la pandemia, no: cambia el tamaño con el que hay que planear.
La serie no dice por qué está cayendo. Dice cuánto, desde cuándo, a qué ritmo y cuánto de eso fue simplemente cambio de pista. El porqué es la conversación que sigue, y ahora puede tenerse sobre una base común.
Cozumel, medido con la misma fuente, cuenta una historia más estable: cerró 2025 con 646,606 pasajeros, 18.3% por encima de 2019, y el acumulado de enero a mayo de 2026 quedó apenas 0.4% por debajo del mismo periodo de 2025 (hechos verificables, ASUR). El mercado que corrige es el grande, no toda la región por igual.