Análisis · Construcción

La construcción de Quintana Roo no se derrumbó. Se acabó una obra.

Las cifras de contracción que circulan son correctas. Miden el retiro de un gasto público excepcional, no una crisis del sector.

Riviera Maya Economic Pulse · 3 de agosto de 2026

En el segundo trimestre de 2025, las actividades secundarias de Quintana Roo cayeron 48 por ciento respecto del mismo trimestre del año anterior. Fue la mayor caída de las 32 entidades del país, y por un margen enorme: la segunda, Campeche, cayó 17.4.

Esa cifra ha circulado bastante en las últimas semanas. Es correcta. Y leída sola, dice lo contrario de lo que ocurre.

Dos construcciones distintas dentro del mismo número

La Encuesta Nacional de Empresas Constructoras separa el valor de producción según quién contrata la obra: el sector público o el privado. Cuando se separan, la serie de Quintana Roo deja de parecer una caída y empieza a parecer dos cosas distintas ocurriendo al mismo tiempo.

Valor de producción de las empresas constructoras · Quintana Roo · índice 2018=100
AñoTotalSector públicoSector privado
2023742.72,999.2103.8
2024484.61,662.6151.0
Enero a marzo 2025188.4382.6133.4

La obra pública llegó a valer treinta veces lo que valía en 2018. Dentro de ella, la de transporte y urbanización llegó a treinta y nueve veces.

La obra privada, en toda la serie, se movió entre 81 y 186.

El privado no cayó

Este es el punto que la cifra agregada esconde.

En los quince meses con desglose disponible, la construcción privada de Quintana Roo creció en catorce. Tuvo un solo mes negativo, febrero de 2025, con una caída de 14 por ciento.

En ese mismo periodo el total pasó de crecer 477 por ciento en enero de 2024 a caer 83 por ciento en septiembre. El componente público hizo el mismo viaje, de 949 por ciento a menos 91.

Nueve meses separan esos dos extremos. Es el mismo indicador, del mismo estado, midiendo la misma actividad.

La obra privada cerró 2024 un 51 por ciento por encima de su nivel de 2018.

Dicho de otro modo: la caída del total es, aritméticamente, el retiro del gasto público. No hay debilidad privada dentro de ese número.

El nivel dice lo contrario que la variación

Una base de 2,999 hace que cualquier cifra posterior parezca colapso. Cuando el punto de comparación es un máximo excepcional, la variación anual mide la distancia contra ese máximo, no la salud del sector.

El dato más reciente lo muestra con claridad. En abril de 2026, último mes publicado, Quintana Roo cae 48.8 por ciento en variación anual. Pero su índice de nivel está en 107.9, por encima de su valor de 2018, mientras el nacional está en 80.7.

Quintana Roo está peor que el país en variación y mejor en nivel. Las dos cosas son ciertas y describen situaciones distintas.

La pista que confirma el diagnóstico

Hay un dato que no encaja con la idea de crisis y sí con la de recomposición: el personal ocupado en el sector subió mientras el valor de producción bajaba.

Con la misma base, el personal ocupado en construcción pasó de 81 en 2023 a 125 en 2024 y a 144 en el arranque de 2025.

Eso no es lo que pasa cuando una industria se contrae. Es lo que pasa cuando cambia de tipo de obra. La obra ferroviaria y de gran infraestructura concentra mucho valor en poco personal, por el peso de la maquinaria y los materiales. La edificación es más intensiva en mano de obra y menos en valor por trabajador.

Más gente trabajando y menos valor producido es la firma de una industria que se está reacomodando de un tipo de obra a otro.

Dónde sí hay deterioro

El PIB estatal de 2024 confirma el origen de la caída secundaria. El INEGI lo describe sin rodeos: las actividades secundarias de Quintana Roo disminuyeron 16.7 por ciento, principalmente por el descenso de 19.5 por ciento en construcción.

Pero el mismo documento señala algo que no venía en la conversación pública: la caída del PIB estatal también se explica por alojamiento y preparación de alimentos, con una disminución de 5.3 por ciento.

Y el indicador trimestral apunta en la misma dirección. Las actividades terciarias, que son la mayor parte de esta economía, llevan tres trimestres seguidos en terreno negativo: 1.5 por ciento en el tercer trimestre de 2025, 2.2 en el cuarto y 0.6 en el primero de 2026. La caída se modera, pero no es nueva.

Mientras tanto la contracción total se atenúa a 2.9 por ciento y las secundarias mejoran de menos 59.9 a menos 22.7.

El deterioro existe. Cambió de sujeto.

La encuesta clasifica por sector contratante, no por proyecto

Qué obra pública específica explica el pico. La encuesta clasifica por sector contratante, no por proyecto. Que el máximo de obra de transporte y urbanización coincida con la construcción de infraestructura federal en la península es coincidencia de categoría, momento y magnitud, no una atribución que la fuente respalde.

Además, "sector público" incluye a los tres órdenes de gobierno, no solo al federal.

Qué pasó con el desglose entre abril de 2025 y marzo de 2026. Los datos abiertos de la encuesta van con rezago respecto de los boletines, y los boletines publican el total por entidad sin separar público de privado. Para ese periodo solo puede afirmarse el total. La proporción privada de los meses anteriores no puede extrapolarse hacia adelante.

Cuánto de lo que se construye se está vendiendo. El valor de producción mide obra ejecutada, no absorción de mercado. Ninguna fuente pública mide la segunda.

La construcción privada creció todos los meses con desglose disponible

Las tres cifras que circulan sobre la contracción de Quintana Roo son correctas: el último lugar nacional en actividades secundarias, la caída del PIB estatal, el desplome de la construcción.

Lo que ninguna de las tres dice por sí sola es que la construcción privada del estado creció en todos los meses con desglose disponible, hasta marzo de 2025, y que el índice del sector sigue por encima de donde estaba en 2018.

Una economía que pierde una obra excepcional y una economía que se contrae producen la misma variación anual. No son lo mismo, y la diferencia importa para quien decide con esos números.

Cómo se leen estas cifras, y de dónde salen

Las fuentes y sus rótulos

Cada dato lleva su nivel de evidencia: hv es hecho verificado contra fuente primaria, derivado es cálculo propio sobre cifras hv, y cp es fuente secundaria seria.

Los índices de valor de producción, su desglose por sector contratante y el personal ocupado provienen de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras del INEGI, base 2018 igual a 100 [hv]. Los datos por sector contratante están disponibles hasta marzo de 2025; los posteriores, solo como total por entidad. Las variaciones porcentuales calculadas sobre esos índices son derivado.

El índice de nivel de 107.9 para Quintana Roo, el de 80.7 nacional y la variación anual de 48.8 por ciento corresponden a abril de 2026 y provienen del boletín 401/26 del 24 de junio de 2026 [hv].

Las cifras del producto interno bruto estatal 2024 y sus componentes son hv del comunicado 179/25 del INEGI. Las del indicador trimestral de la actividad económica estatal corresponden a la publicación del 29 de julio de 2026 e incorporan la revisión de las series de 2025 [hv]; el lugar de Quintana Roo entre las 32 entidades se verificó contra esa misma publicación revisada, no contra la original.

La atribución del máximo de obra pública a proyectos federales específicos es cp: la encuesta no identifica proyectos.