El saldo de la deuda pública de Quintana Roo era de 19,103.8 millones de pesos al cierre de 2016 y de 19,157.4 millones al 30 de junio de 2026: 53.6 millones más en casi diez años, un 0.3 por ciento. Medida en pesos de 2018, la misma deuda pasó de 20,756.2 a 13,200.1 millones: 7,556.1 millones menos, un 36.4 por ciento. Las dos cifras salen del mismo saldo.
La serie, en las dos monedas
Aviso antes de leer la tabla: el renglón de 2023 trae un saldo de 1,958,873,418 pesos, diez veces menor que los años que lo rodean. No es un error de captura de esta tabla: es lo que publica la fuente, y por eso está aquí sin corregir. La última sección explica por qué y lo deja fuera de todos los cálculos.
| Corte | Saldo nominal | INPC | Saldo en pesos de 2018 | Ingresos propios | Deuda / ingresos |
|---|---|---|---|---|---|
| 2016 | 19,103,823,588 | 92.0390 | 20,756,218,956 | 5,482,109,000 | 348.48 % |
| 2017 | 19,227,563,916 | 98.2729 | 19,565,482,696 | 5,904,661,000 | 325.63 % |
| 2018 | 19,122,693,879 | 103.0200 | 18,562,117,918 | 6,820,687,027 | 280.36 % |
| 2019 | 18,999,422,485 | 105.9340 | 17,935,150,646 | 5,999,417,306 | 316.69 % |
| 2020 | 18,940,785,162 | 109.2710 | 17,333,771,231 | 4,591,608,093 | 412.51 % |
| 2021 | 19,543,980,674 | 117.3080 | 16,660,398,842 | 6,068,503,791 | 322.06 % |
| 2022 | 19,658,989,934 | 126.4780 | 15,543,406,706 | 8,373,995,858 | 234.76 % |
| 2023 | 1,958,873,418 | 132.3730 | 1,479,813,420 | 11,403,531,440 | 17.18 % |
| 2024 | 19,264,338,774 | 137.9490 | 13,964,826,693 | 13,608,491,633 | 141.56 % |
| 2025 | 19,195,841,857 | 143.0420 | 13,419,724,176 | 14,206,982,403 | 135.12 % |
| 30 de junio de 2026 | 19,157,400,377 | 145.1310 | 13,200,074,675 | s/d | s/d |
Saldo, ingresos propios y porcentaje: Secretaría de Finanzas y Planeación de Quintana Roo, informes trimestrales de deuda pública, formatos Comparativo de la relación deuda pública bruta total a ingresos propios del Estado y Reducción del saldo de la deuda pública bruta total. El saldo de cada año se toma del informe del primer trimestre del año siguiente, que lo reporta al 31 de diciembre anterior. Deflactor: INPC general nacional, INEGI, base segunda quincena de julio de 2018 = 100, índice del mes de cada corte. Consultado el 8 de septiembre de 2026.
Diez años en los que el saldo casi no se movió
En pesos corrientes la deuda de Quintana Roo lleva una década quieta. El saldo más bajo de la serie es el de 2020, con 18,940.8 millones, y el más alto el de 2022, con 19,659.0. Entre esos dos extremos hay 718.2 millones de diferencia, un 3.8 por ciento, repartidos en seis años.
Esa quietud es la que hace engañosa la lectura nominal. El INPC subió 57.7 por ciento entre diciembre de 2016 y junio de 2026: un peso de 2026 compra lo que compraban 63 centavos de 2016. Un saldo que no se mueve en pesos corrientes se encoge en lo que puede comprar quien lo cobra.
Medido así, el punto más alto de la serie no es 2022 sino 2016, con 20,756.2 millones de pesos de 2018, y desde ahí la caída es continua salvo el escalón de 2021 a 2022. En el tramo que va del cierre de 2022 a junio de 2026 el saldo baja 2.6 por ciento en pesos corrientes y 15.1 por ciento en pesos de 2018.
La razón deuda-ingresos cae, y no por la deuda
La proporción entre el saldo y los ingresos propios del estado pasó de 348.48 por ciento en 2016 a 135.12 en 2025: 213.36 puntos porcentuales menos. Es la mejora más grande de toda la tabla.
Pero el numerador de esa razón casi no se movió. Lo que cambió fue el denominador: los ingresos propios pasaron de 5,482.1 millones en 2016 a 14,206.9 en 2025, un 159.2 por ciento más. La razón mejora porque el estado recauda más, no porque deba menos.
Esa distinción importa para leer el peor año de la serie. En 2020 la razón se dispara a 412.51 por ciento, el máximo del periodo, y no es porque la deuda creciera: ese año el saldo fue el más bajo de los diez. Se disparó porque los ingresos propios cayeron a 4,591.6 millones, su mínimo. La razón se mueve con el ingreso.
Dos precisiones sobre qué se está contando
El Cuarto Informe de Gobierno usa la expresión «deuda pública directa» y reporta 19,157.4 millones al mes de junio de 2026. La cifra coincide al peso con la que publica SEFIPLAN: 19,157,400,377.04. Pero el documento del que sale la reporta como deuda pública bruta total, no como directa, y no distingue entre las dos. Aquí se usa el rótulo de la fuente.
La segunda precisión es sobre el último renglón. El corte de junio de 2026 tiene saldo pero no tiene ingresos propios ni razón: el formato que SEFIPLAN publicó para ese trimestre trae esa columna vacía. No se estimó ni se arrastró la del cierre anterior.
El dato de 2023, y por qué no se usa
SEFIPLAN publica el saldo al 31 de diciembre de 2023 como 1,958,873,418 pesos, con una razón deuda-ingresos de 17.18 por ciento. En la misma fila del mismo documento, el saldo al 31 de marzo de 2024 aparece como 19,571 millones.
Un salto de 1,959 a 19,571 millones en tres meses no es una operación de deuda: entre los dos números hay un factor de diez. Los años que lo rodean lo confirman: 19,659.0 millones en 2022 y 19,264.3 en 2024.
La cifra se publica aquí tal como la publica SEFIPLAN y no se corrige. Reconstruir el dígito que parece faltar sería inventar un dato, y sustituirlo por una interpolación lo haría parecer medido. 2023 queda declarado como defecto de la fuente y fuera de todo cálculo de esta serie: los cambios de 2016 a 2026 y de 2022 a 2026 saltan ese año, que no toca ninguno de los dos extremos.
Lo que esta serie no dice
No dice si la deuda es cara o barata. El saldo no informa sobre la tasa, el plazo ni el perfil de amortizaciones, y dos deudas del mismo tamaño pueden costar cosas muy distintas.
Tampoco compara con otros estados. Los formatos de disciplina financiera son homogéneos entre entidades, pero aquí no se bajó ninguna otra, así que nada de lo anterior sitúa a Quintana Roo por encima o por debajo de nadie.
Y el deflactor es el INPC nacional, no uno estatal. Es el que usa la fuente educativa y salarial de este monitor para el resto de sus series reales, y mantenerlo hace comparables las cifras entre piezas, pero los precios de Quintana Roo no se mueven exactamente como los del país.
Lo que este dato permite decidir hoy
Quien lee las finanzas del estado tiene dos lecturas del mismo saldo y las dos son correctas: +0.3 por ciento en pesos corrientes y −36.4 por ciento en pesos de 2018 entre 2016 y junio de 2026. La diferencia entre las dos es el 57.7 por ciento que subió el INPC en ese lapso.
Quien lee la razón deuda-ingresos tiene un indicador que cayó 213.36 puntos entre 2016 y 2025 con el saldo casi fijo: el movimiento está en los ingresos propios, que pasaron de 5,482.1 a 14,206.9 millones. Y tiene el contraejemplo dentro de la misma tabla: en 2020 la razón llegó a su máximo, 412.51 por ciento, en el año del saldo más bajo de los diez.
Quien lee el informe de gobierno encontrará los 19,157.4 millones de junio de 2026, que coinciden al peso con la fuente. Lo que no encontrará es el rótulo: el informe dice «directa» y el documento de SEFIPLAN dice «bruta total». Y para 2023 no hay dato: la propia fuente publica 1,958,873,418 pesos.